Dormir con tu perro, ¿buena o mala idea?

Para la gran mayoría de los dueños de mascotas, dormir con su perro es algo normal. Al fin y al cabo, los perros son parte integrante de la familia. Por desgracia, esta idea es contradicha por otros que creen que este gesto tiene muchos inconvenientes. Como no hay ninguna ley que prohíba este comportamiento, la decisión de dormir con su perro es personal. ¿Estás pensando en dormir con tu perro? Hola Mascotas te cuenta todo lo que necesitas saber sobre esta práctica y las precauciones que hay que tomar para el bienestar tanto de la mascota como del dueño.

Dormir con tu perro: las ventajas

Dormir con tu perro puede ser beneficioso tanto para el dueño como para el perro. Para ello, es esencial que ambas partes estén dispuestas y a favor de esta práctica. Si tu perro parece reacio o simplemente prefiere tumbarse en su cama, no tiene sentido obligarle a dormir a tu lado. Del mismo modo, tampoco se trata de imponer esta práctica al propietario. Si se respeta esta condición, dormir con el perro puede tener efectos positivos en la calidad del sueño, la reducción del estrés y la educación del animal.

Un efecto positivo sobre el sueño

La relación hombre-perro es objeto constante de numerosos estudios científicos. El objetivo es determinar los efectos fisiológicos y psicológicos de este vínculo en la vida del animal y de su dueño. Un estudio estadounidense realizado en 2018 sobre hombres y mujeres que duermen con sus mascotas demostró el efecto positivo de esta práctica sobre el sueño. Al ser preguntados, los participantes en este estudio afirmaron que dormir con su perro les daba una sensación de seguridad. Esto ayuda a reducir problemas de sueño.

Otro estudio estadounidense realizado en 2015 en el mismo contexto sobre 150 personas también apoyó esta hipótesis. De hecho, el 40% de los participantes afirmó que dormir con sus perros les ayudaba a tener una mejor calidad de sueño. Solo el 20% de los participantes afirmó que la presencia del can había perturbado su sueño. Los casos de perturbación se observaron sobre todo cuando el animal dormía en la misma cama que el dueño. Los efectos positivos también eran más notables cuando el can dormía en la misma habitación que su dueño. Y sobre todo fuera de la cama.

Es más, en casos de trastornos patológicos del sueño, la AAT (Terapia Asistida con Animales) recomienda dormir con el perro. Esto se debe a los efectos beneficiosos que tiene sobre el sueño.

Un efecto positivo sobre el estrés

Para analizar las reacciones fisiológicas y psicológicas de los perros y sus dueños, los estudios han demostrado que interactuar con su mascota ayuda a reducir el nivel de cortisol (la hormona del estrés) en el organismo. También disminuye el ritmo cardíaco y estimula la secreción de oxitocina, la hormona del bienestar.

Esta interacción entre el can y su dueño también es beneficiosa para el animal. Ayuda a reducir la agresividad y fomenta la empatía.

Reforzar la educación positiva

Para los educadores caninos que abogan por la educación positiva o benévola, dormir con su perro no plantea ningún problema. Sin embargo, la necesidad de dormir en la misma habitación que su mascota debe venir del dueño. El perro debe ser capaz de obedecer si su dueño le dice que se levante de la cama o incluso que salga de la habitación.

Por otro lado, hay que ser constante a la hora de establecer este sistema educativo. Si acostumbras a tu perro a dormir contigo, será muy difícil prohibírselo de un día para otro. Del mismo modo, si siempre has prohibido a tu perro el acceso a tu cama o dormitorio, será totalmente incomprensible cuando de repente cambie de opinión.

Es más, aunque esta práctica se tolere en este sistema educativo, los adiestradores de perros insisten en que observes ciertas medidas de higiene antes de dormir con tu perro.

mujer durmiendo con perro
Los estudios han demostrado que la interacción con tu mascota puede reducir los niveles de cortisol.

Dormir con tu perro: las desventajas

Compartir la cama o el dormitorio con el perro es una obviedad para algunos dueños, pero para otros está fuera de lugar. Los propietarios de esta última categoría esgrimen argumentos igualmente sólidos en apoyo de su postura.

Higiene y riesgo de enfermedades

Aunque dormir con tu perro tiene sus ventajas, es importante tener en cuenta que los canes no se limpian muy a menudo. La presencia de un perro en el dormitorio, y especialmente en la cama, suele dejar en las sábanas pelos muertos, garrapatas, tenias, piojos, tiña y pulgas. Una vez al alcance de los humanos, estos parásitos pueden atacarles.

Además del aspecto higiénico, es importante saber que los perros pueden verse afectados por ciertas enfermedades que también pueden transmitirse a los humanos. Estas diversas enfermedades se clasifican como zoonosis.

Entre las zoonosis se encuentran la enfermedad de Lyme, la brucelosis, la leishmaniosis, la leptospirosis, la sarna, la tiña, etc. Por eso conviene ser prudente con los perros, sobre todo si se es alérgico o inmunodeficiente. Además, algunas de estas enfermedades no presentan síntomas visibles en el animal.

Dormir con tu perro: desventajas educativas

A diferencia de los educadores caninos positivos, que no tienen nada que objetar al colecho, los que utilizan métodos tradicionales no están en absoluto a favor de esta práctica. Los profesionales de este sistema educativo creen que enseñar a un perro a dormir con su amo le confiere un papel dominante. Sabiendo que el humano es normalmente el dueño de la relación de dominancia entre el humano y el perro, esta práctica contribuiría a romper o desequilibrar esta relación.

Sin embargo, varios estudios contradicen las opiniones de los educadores tradicionales contrarios al colecho. Se ha demostrado que no existe la dominación interespecífica, es decir, entre dos especies diferentes. Es más, aunque exista la dominación intraespecie (entre congéneres), fluctúa y puede variar según la situación. Así, según la situación, el animal puede ser el dominado o el dominante.

Algunas recomendaciones útiles para dormir con tu perro

Si piensas dormir en la misma habitación, y sobre todo en la misma cama con tu perro, debes tomar algunas precauciones para evitar los inconvenientes del colecho. He aquí algunos consejos prácticos que te ayudarán:

  • Cepilla a tu perro con frecuencia para eliminar el pelo muerto,
  • revisa el pelaje de tu amigo peludo en busca de pulgas, garrapatas y otros parásitos,
  • mantén al día la cartilla de vacunación de tu mascota y dale medicación antiparasitaria,
  • proporciónale una manta especial o una funda para la cama,
  • evita que tu mascota duerma bajo las sábanas contigo,
  • ventila la habitación a diario y pasa la aspiradora al menos cada dos o tres días.

Por último, cambia las sábanas y mantas con regularidad y lávalas al menos una vez a la semana.

Algunos consejos para adiestrar a tu perro

Dormir con tu perro debe ir acompañado de un adiestramiento estricto para fomentar el colecho. En primer lugar, tu amigo peludo debe tener tu permiso antes de subirse a la cama. Esto le ayuda a comprender que tienes un espacio reservado para ti. Y sólo tú tienes el poder de compartirlo con él si lo deseas.

También deberías colocar una cesta en la habitación. Puedes mandarle a la cama en ella si se sube a la cama sin tu permiso, o si el colecho se hace difícil de gestionar. También es importante que le proporciones una cama cómoda para que duerma en ella algunas noches. De este modo, tu perro comprenderá que no puede compartir la cama contigo ciertas noches por razones válidas.

Algunas contraindicaciones

Dormir con tu perro puede ser imposible en determinadas circunstancias. Si tu peludo lleva un collar antiparasitario o ha sido tratado con un spray antiparasitario, no podrá dormir en la misma cama que tú. Debe evitarse el colecho cuando tu mascota esté enferma y sucia, o tenga parásitos internos o externos.

Si tu pareja está en contra de esta práctica, tampoco debes imponérsela. En los casos en que el perro sufra ansiedad tras la separación, esta práctica no será beneficiosa para él. Si el perro ronca, se mueve, se despatarra en la cama o perturba tu sueño, debe evitarse el colecho.

Fuentes: https://lemagduchien.ouest-france.fr.